Los mitos del amor romántico

El mundo de la pareja es muy complejo, como comentamos en nuestras reuniones de estudio de El Libro de los Espíritus. En cierta ocasión comentamos la pregunta 940, en la que Kardec indaga sobre porqué seres que han decidido formar una pareja, en un momento dado sufren las amarguras de una relación en desarmonía.

La familia y el matrimonio, incluida la sexualidad, no son aspectos ajenos al Espiritismo, de hecho, son muy importantes, y a lo largo de las obras de la Codificación y de otras complementarias encontramos numerosas referencias a esta dimensión de nuestra vida.

Podemos consultar, por ejemplo, el epígrafe dedicado a la Ley de Sociedad, de El Libro de los Espíritus, en particular las preguntas dedicadas a los lazos de familia, a partir de la 773. En la cuestión 774 los mentores afirman:


“Los lazos sociales son necesarios para el progreso, y los lazos de familia hacen más estrechos los lazos sociales. Por eso los lazos de familia constituyen una ley de la naturaleza”. Y añade en la siguiente: “la relajación de los lazos de familia significaría un recrudecimiento del egoísmo”.


Cuando nos proponemos amar al prójimo como a nosotros mismos, hemos de recordar que el prójimo más prójimo es aquel con el que compartimos lazos familiares y de convivencia más cercana.

Este departamento de nuestra vida, por lo tanto, tiene una importancia muy destacada en el progreso moral, intelectual y material de la humanidad; es en la familia donde se instalan las bases psicológicas y comportamentales del individuo, dado que especialmente en la infancia la mente es más fácilmente moldeable y reconducible, aun pesar de las tendencias que traiga de otras vidas.


La pareja es ese territorio en el que emergen patrones emocionales que sólo pueden salir a la superficie gracias a esa intimidad tan intensa, gracias al espejo permanente que refleja nuestras inclinaciones y modos de respuesta más o menos ajustados.

Pero como aseguraba un compañero de estudio el jueves pasado, ese territorio en el que se mueve la pareja para nada es un mar de rosas, como a veces ciertos mitos o leyendas aseguran.

La biografía de Jesús nos dejó un episodio que podemos utilizar para explicar lo que a menudo sucede en la pareja: en las bodas de Caná como en todas las vidas que se hacían en aquella época, se servía el menor vino primero, cuando los comensales están sedientos y hambrientos, y así puede saborear una bebida de calidad que deja en buena posición a los anfitriones. Después, a medida que pasa el tiempo, las horas quizás, la calidad de lo que se sirve desciende, todos están ya acomodados, satisfechos, y no existe la misma preocupación por quedar bien y satisfacer plenamente a los invitados.


Existen muchas expectativas irracionales sobre la relación de pareja, expectativas que se construyen y se aprenden de costumbres culturales, los medios de comunicación, los padres y por nuestras primeras y posteriores experiencias.

En nuestra sociedad existen miles de canciones, novelas, series y películas que contribuyen y refuerzan nuestras expectativas irracionales sobre el amor y las relaciones de pareja.




¿Qué mensajes irracionales transmite esta canción?


Algunos de los principales mitos en torno a la pareja, que discutimos en nuestra reunión de estudio, son:

1. El enamoramiento es amor verdadero.

2. Mi pareja lo debe ser todo para mí (mejor amante, amigo, padre, etc).

3. Mi pareja debe cubrir todas mis necesidades y frustraciones pasadas.

4. Una relación no debe implicar tanto esfuerzo.

5. El amor es eterno, nunca cambia.

6. El amor es sólo un sentimiento.

7. Mi alma gemela está ahí fuera.

8. Si me ama debería saber lo que quiero, leer mi mente.

9. El romanticismo es garantía de un matrimonio feliz, estable y compatible.

10. Los conflictos y desacuerdos deben evitarse.

11. Todo lo que necesitas es amor. El amor lo puede todo.

12. Las buenas parejas se lo cuentan todo (sincericidio).

13. Una infidelidad destruye la relación.

14. Una buena relación requiere total y absoluta confianza.

15. Mi pareja debe apoyarme y estar siempre de mi parte.

16. Debes hacer feliz a tu pareja y hacer lo que le gusta.

17. Tener un hijo mejora una relación, une a la pareja.

18. Una pareja debe ser 50-50 en todo.

19. Un matrimonio infeliz es mejor que un hogar familiar roto.

20. Los polos opuestos se atraen y se complementan.

21. Las parejas no deben revelar sus intimidades a extraños.


Concluyamos con una lectura del libro Señal Verde, de Andre Luiz / Chico Xavier:


Entre cónyuges (capítulo 5)

"Prosiga amando y respetando a sus padres, después de la formación de la propia casa, comprendiendo, con todo, que eso trae nuevas responsabilidades, para el ejercicio de las cuales es imperioso cultivar independencia, pero con el pretexto de libertad no relegue a los padres al abandono.

No desprecie los ideales y preocupaciones del otro.

Seleccione las relaciones.

Respete las amistades del compañero o de la compañera.

Es preciso reconocer la diversidad de los gustos y vocaciones de aquel o de aquella que se toma para compartir la vida.

Antes de observar los posibles errores o defectos del otro, vale más procurarle las cualidades y dotes superiores para estimularlos al justo desarrollo.

Jamás desprecie la importancia de las relaciones sexuales con el respeto a la fidelidad en los compromisos asumidos.

No sacrifique la paz del hogar con discusiones y conflictos, con el pretexto de honrar esa o aquella causa de la Humanidad, porque la dignidad de cualquier causa de la Humanidad comienza en el ambiente doméstico.

No deje de estudiar y capacitarse constantemente, bajo la disculpa de haber dejado la condición de soltero o soltera.

Siempre es necesario comprender que la comunión afectiva en el hogar debe comenzar de nuevo, todos los días, a fin de consolidarse en un clima de armonía y seguridad."


Acabaremos con una reflexión de Haroldo Dutra Dias, de su Instagram, sobre cómo es recomendable tratar a nuestro compañera/o.



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