Identidad de los Espíritus (2)

Actualizado: jul 25

Algunas características importantes que Kardec resume sobre los Espíritus buenos, entre otras que encontramos en este capítulo, son las siguientes:


1. Los Espíritus superiores se expresan con sencillez, sin largos discursos. Su estilo es conciso, sin excluir la poesía de las ideas y las expresiones; es claro e inteligible para todos, y no demanda esfuerzo para ser comprendido. Poseen el arte de decir mucho con pocas palabras, porque emplean con propiedad cada vocablo. Los Espíritus inferiores o pseudosabios, ocultan bajo un estilo ampuloso y enfático el vacío de sus ideas. Su lenguaje suele ser presuntuoso, ridículo u oscuro, a fuerza de querer que parezca profundo.


2. Los Espíritus buenos nunca dan órdenes. No se imponen, sino que aconsejan; y si no son escuchados, se retiran. Los malos son autoritarios, imparten órdenes, quieren ser obedecidos y no se retiran, pase lo que pase. Todo Espíritu que se impone revela su origen. Son exclusivistas y absolutos en sus opiniones, y pretenden tener el privilegio de la verdad. Exigen que se les crea ciegamente, y jamás apelan a la razón, porque saben que a través de la razón serán desenmascarados.


3. Los Espíritus buenos no adulan. Aprueban lo que está bien hecho, pero siempre con discreción. Los malos exageran los elogios, estimulan el orgullo y la vanidad mientras predican la humildad, y tratan de exaltar la importancia personal de aquellos a quienes desean conquistar.


4. Los Espíritus buenos son muy escrupulosos en lo atinente a los comportamientos que aconsejan. En todos los casos, sólo se proponen un objetivo serio y eminentemente útil. Por lo tanto, debemos considerar sospechoso todo comportamiento que no exhiba esa característica o sea condenado por la razón, y reflexionar con madurez antes de adoptarlo, pues de lo contrario nos veríamos expuestos a desagradables mistificaciones.


5. También se reconoce a los Espíritus buenos por la prudente discreción que guardan sobre todos los temas que puedan comprometer a las personas. Les desagrada revelar el mal. En cambio, los Espíritus frívolos o malévolos se complacen en ponerlo en evidencia. Mientras los buenos procuran atenuar los errores, y predican la indulgencia, los malos los exageran y promueven la discordia por medio de pérfidas insinuaciones.


6. Los Espíritus buenos sólo prescriben el bien. Toda máxima o consejo que no se halle estrictamente conforme a la más pura caridad evangélica sólo puede ser obra de Espíritus malos.


7. Los Espíritus buenos sólo aconsejan lo que es perfectamente racional. Cualquier recomendación que se aparte de la línea recta del buen sentido o de las leyes inmutables de la naturaleza denuncia a un Espíritu atrasado y, por consiguiente, poco digno de confianza.


8. Los Espíritus malos, o simplemente imperfectos, también se traicionan por signos materiales, en relación con los cuales nadie puede confundirse. La acción que ejercen sobre el médium es a veces violenta, y le provoca movimientos bruscos y espasmódicos, una agitación febril y convulsiva, que contrasta con la calma y la dulzura de los Espíritus buenos.



Práctica:

a) Supongamos que soy una persona que bebe y va a bares y discotecas los fines de semana, me emborracho, bailo, no regreso a casa hasta el amanecer, y lo hago habitualmente. ¿Qué me diría un Espíritu Superior, y cómo?


b) En esta ocasión, se trata de una mujer que descuida sus tareas como madre. Se entretiene con el ocio mundano, el teléfono móvil, conversaciones pueriles con amigas, y entretiene a su hijo pequeño con la televisión, cuando no pide a los abuelos que se ocupen de él mientras ella goza de su tiempo. ¿Qué le diría un Espíritu Superior, y cómo?


c) Ahora imaginemos que, a pesar del mensaje, no me doy por aludido y continuo con mis viejos hábitos. Regreso tiempo después al centro espírita y recibo de nuevo una comunicación de los mentores: ¿de qué tenor sería?



¡Test sobre el capítulo 24!


1. ¿Mediante qué signos se puede reconocer la superioridad o la inferioridad de los Espíritus?

a) Por la belleza de sus lenguaje, que parece sacado de una obra literaria

b) Por la simplicidad de sus palabras, que transmiten un mensaje claro y noble

c) Por los conocimientos técnicos y científicos con que nos deslumbran


2. Muchos Espíritus protectores se designan con nombres de santos o de personajes conocidos. ¿Qué debemos pensar al respecto?

a) Entre los Espíritus, pocos son los que tienen un nombre conocido en la Tierra. Por esa razón, la mayoría de las veces no declaran ninguno.

b) El nombre que está asociado a un personaje conocido famoso y respetado, siempre denota un signo de superioridad moral del Espíritu que dice llamarse así

c) El nombre que está asociado a un personaje conocido famoso y respetado, siempre denota un signo de inferioridad moral del Espíritu que dice llamarse así


3. Entonces, ¿por qué los Espíritus que se comunican adoptan con tanta frecuencia los nombres de los santos o incluso de Dios?

a) Siempre que lo hacen es para engañarnos

b) Porque realmente los son, y así nos lo hacen saber

c) Para causar una fuerte impresión en los hombres, de acuerdo con las creencias de estos


4. Algunos Espíritus superiores a quienes evocamos, ¿acuden siempre en persona o se hacen representar por mensajeros encargados de transmitirnos sus pensamientos?

a) Nunca envían a representantes, eso sería como engañar

b) Si el Espíritu evocado no puede acudir, lo hará forzosamente un representante

c) Es mejor asegurarse bien, preguntando insistentemente al Espíritu por detalles de su identidad, hasta saber con certeza si es quien dice ser o no


5. ¿Por qué Dios permite que Espíritus inferiores traten de engañarnos con sus comunicaciones fraudulentas?

a) “Dios nunca permitiría eso, si sucede es obra del maligno, que se opone a los designios de Dios para perturbar a la especie humana en su progreso hacia un mundo de regeneración. Vosotros lo habéis atraído con vuestra conducta inmoral, y ahora tenéis que asumir las consecuencias. Preparaos para una nueva derrota que hará dobléis las rodillas y las hinquéis en el suelo”

b) “Si sois engañados, no os debéis quejar más que de vosotros mismos. Dios permite que las cosas sucedan de esa manera para poner a prueba vuestra perseverancia y vuestro juicio, y para enseñaros a distinguir la verdad del error. Si no lo hacéis, se debe a que no estáis lo suficientemente elevados y a que todavía os hacen falta las lecciones de la experiencia.”


6. Dado que ciertos Espíritus pueden engañar con el lenguaje que emplean, ¿son capaces también de adoptar una falsa apariencia delante de un médium vidente?

a) “No, ningún Espíritu puede engañar de esa manera, pues es imposible que asuman la forma de otros Espíritus.”

b) “Sí, y no lacen fácilmente. Cualquier espíritu puede tomar la forma que desee y suplantar identidades a su antojo.”

c) “Sí, aunque es más difícil. Ellos sirven de instrumentos para dar una lección. Los Espíritus frívolos pueden aprovecharse de esa facultad para engañar al médium con falsas apariencias. Eso depende de las cualidades del Espíritu del médium.”


7. Pregunta de reflexión:

Para no ser engañado, ¿basta con que el médium esté animado de buenas intenciones?


Finalmente, aquí os dejo un vídeo de nuestro querido Divaldo Franco, de una conferencia retransmitida ayer mismo desde la Mansión del Camino, celebrando el centésimo sexagésimo aniversario de la publicación de El Libro de los Médiums. ¡Un vídeo maravilloso!




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